lunes, 26 de septiembre de 2011

A + B = ...







En un mundo menos prejuicioso, menos miserable y menos autocompasivo hubiera llegado a ti corriendo con un par de tornillos en la mano. La palma marcada de tanto apretarlos. Sólo para decirte ironicamente: ten papá, se te cayeron. El sólo hecho de escucharlo te habría hecho responder con una sonrisa sutil como nunca tuviste y con una mirada intimidante como siempre mostraste.  La culpa, el odio, el vacío y la locura se habrían diluído entonces.

lunes, 9 de mayo de 2011

Ni tanto que queme el santo

Un sabio burócrata de alto mando se echó una vez una de esas máximas que yo hasta volví un mantra de cabecera, después de un chasquidote dijo con cero solemnidad: ¡si el problema son los excesos! No importa que el contexto fuera sobre como sus empleados agarraban la juerga y se perdían en alcohol en cualquier antrucho. Me consta que aplica para todo.

Como dice mi mamá: ni tanto que queme el santo, ni tan poco que no lo alumbre, ni muy muy, ni tan tan. Pero a ver ma´, cuál es la receta para estar bien equilibrado y balanceado. Señor burocrata, por qué sus empleados pierden el control y además usando dinero del estado carajo, cómo le hacemos para no llegar a los extremos, cómo le hacemos para que corrijan el camino. 

Creo que encontrar un punto medio es una tarea complicada y no es que me ponga hippy pero después de prueba y error, prueba y error como que veo que requiere de un gran esfuerzo de conciencia, de humildad y es más me voy a atrever a decirlo, de sacrificio. Ay, Buda estaría tan orgulloso de mis palabras #NOT.

Yo soy de las que aprenden a madrazos, emocionales que quede claro. Y la vida me está cacheteando. ¿Dije la vida? quise decir mi propio inconciente -listo y cabrón-. ¿También dije madrazos emocionales? el otorrino que me revisó la nariz después de que me la abriera al estamparme contra una puerta de cristal debió pensar otra cosa.

Ya ni hablar de lo que opninaría Buda. Si me viera en este momento seguro protagonizabamos una de esas ensañanzas:

"Una mujer corría en círculos dentro de su oficina, Buda se le acercó y le dijo: La atención es el camino hacia la inmortalidad; la inatención es el sendero hacia la muerte. Los que  están atentos no mueren; los inatentos son como si ya hubieran muerto y .... ¡señorita, cuidado con la puerta! "

Y aquí es cuando uno ruega que no le diagnostiquen trastorno por deficit de atención. Se imaginan si el controlador del aeropuerto de NY  se clavara en un punto verde que se mueve en la pantalla. Literalmente se le va el avión y el equilibrio perfecto de las salidas y llegadas del aeropuerto se pierde, para su mala suerte este pobre se llamaba Muhammad y pues hasta de terrorista acabó. Mi punto es que perder el equilibrio duele.

Por eso, en el mudra namaskar hoy me repetí que nunca, nunca debo volver a correr en un lugar que desconozco y menos con la luz apagada. Namasté

domingo, 24 de abril de 2011

the day you made me cry



Ante todo recuerda que soy una chipil, que perdí la autoestima en una apuesta y que todo lo que digas será usado en mi contra. Si lo tienes claro piensa dos, tres, diez veces lo que me vas a decir. Aunque te sonría no me creas. Cuando te advierto que estás caminando por un campo de minas I mean it. 


Y nadie, nadie quiere ser lastimado en un shiny sunday de abril.

jueves, 31 de marzo de 2011

Big Bang Baby

Soy arena, arena que un dia reposó bajo las aguas tibias y que hoy está dispersa entre las olas. Arena agitada, sin descanso.

Tu dijiste que yo era una surfera por naturaleza y que podia surfear las olas más altas con mucha audacia pero mira que te equivocaste, veme sacudida por la fuerza de la verdadera naturaleza. No me puedo parar y siempre viene una ola detrás de otra.

Para el caso da lo mismo si yo era un banco de arena suave o era una surfera intrépida. Después de la gran ola que jodió todo, casi siento que no soy nada o que soy partículas de algo que un día sí fue .

Me he sentido desintegrada de todas las maneras posibles, como polvo que flota estancado en una habitación de cosas viejas y que no puedes dejar de ver a contraluz, como ceniza incontenida que se pierde poco a poco en el aire frío. Me percibo hasta como residuos de mercurio que luchan por unirse. Si, sí quisiera ser Terminator en este momento pero resulta que sólo puedo ser yo.




Lyrics by STP



I got a picture of a photograph


Of a wedding and a shell
It's just a burning aching memory
I never kiss and tell 

So turn it up and burn it
There's a hole in your head
There's a hole in your head
Where the birds can't sing along

Does anybody know how the story really goes
Or do we all just hum along
Sell your soul and sign an autograph
Big bang baby, it's a crash, crash, crash 

I wanna cry, but I gotta laugh
Orange crush mama is a laugh, laugh, laugh

Spin me up, spin me, spin me out
Station to station send me up and out
Is that what life and love is all about 
I think I think so

We used to see in color
Now it's only black and white
It's only black and white
Because the world is color blind

Nothing's for free, nothing's for free
Take it away boys
Nothing's for free, nothing's for free
Take it away boys

miércoles, 16 de marzo de 2011

Entren los que quieran comprar, digo, entrar

Por la tarde le decía a un amigo que Calle 13 iba a dar autógrafos en plaza delta, le conté que para mi pesar si me consideraba fan y que estaba pensando en ir. Seguro ese amigo se está riendo ahora mismo y se va a reir todavía.

Me hice todo un plan para justificar mi paso por el mixup donde iban a estar. Fui a comprar un bote de basura para mi baño a la tienda de a lado, cosa que si necesito. Cuando iba camino para allá ví en el twitter que el residente sugería que le llevaran un mezcal. Iba pasando por la condesa y que me paro en la mezcalería. Así como robot obediente, si, ríete.

Pensaba que ya no estoy en edad por más fan que sea. Ni que fueran a tocar ahí en vivo, ni que nos fueramos a echar la platicada de la vida, pero si,  sí están bien guapos los cabrones, qué le vamos a hacer. Todo eso me argumentaba yo mientras escuchaba los gritos de dos escuinclas ahí a mi lado en la entrada del mixup.

Y es que yo soy re inocente, o sea el residente habia twiteado algo así como "firma de autógrafos, si no quieren firma nos damos un abrazo y ya" y ahi voy yo con mi sonrisa y mi mezcal. Cuando llego al mixup me dicen: ajá sí es aquí, compre su disco y fórmese. Excuse moi? Número uno, ya tengo el disco y no lo pienso volver a comprar y número dos yo vengo a saludar y ni siendo fan le encuentro fines prácticos a una firma en un papel. 

Gracias a dios, que me dio esa dosis necesaria de egocentrismo, fui con un tipo de seguridad y muy quitada de la pena le solicité hablar con el equipo de C13. Así bien productora, -oye, sabes que necesito entregar algo a la banda y no tengo el tiempo para formarme, de hecho es algo que ellos pidieron- y así con un acento grande en ellos lo pidieron. 
 -¿qué es?
- una botella de mezcal 
-mmmm a ver, aguántame tantito...
En un minuto ya estaba adentro. Así, no más.

Y ya adentro fue como deben ser todas las firmas de autógrafos. Yo no llevaba nada para firmar, sólo mi botella que puse super orgullosa en la mesa. Ajá, si me ahorre los 200 pesos del disco pero pagué el mezcal, claro, que por orgullo no dire cuánto me costó.

Yo creo que todos los fans dicen más o menos los mismo. Yo no sé por qué a mi me dió el nervio y en vez de actuar como cualquier fan que grita ¡hazme un hijo!, me puse en mi tono de hippie casi que religioso a decir  que su música ha alegrado muchos momentos importantes de mi vida, lo cual es totalmente verdad, pero es decir, si fuera hombre parecería que soy super gay. Después me clavé en los ojos del visitante mientras le balbuceaba algo así como que admiraba mucho su trabajo y ya de repente pues había otros fans encuerándose y me tuve que ir.

Así de fugaces son esas cosas ¿no? 






martes, 15 de marzo de 2011

Frío psicológico



¿Identifica usted alguno de estos síntomas? ¡Cuidado, puede padecer de frío psicológico!

Siente frío por la noche aún cuando utiliza 2 cobertores y un sleeping bag
Tiene que usar calcetines para conciliar el sueño aún cuando se encuentra en el caribe 
No soporta el agua del mar pacífico central
Usa chamarra y suéter en el aeropuerto de Miami
Siempre pide que le quiten el hielo a las bebidas aunque el refresco esté tibio
Compra pocos lácteos porque no soporta el área de congeladores del super
Tiene marcado el abdomen de tanto tiritar (ay ajá)

lunes, 14 de marzo de 2011

dame una A !!!

En vez de un ángel y un diablo, sobre mis hombros cargo a una cheerleader y a un vendedor de enciclopedias de una editorial poco conocida. Podría decir que él si es un pobre diablo pero ella está muy lejos de encarnar al bien. Bonita y encantadora se posa sobre mi hombro izquierdo siempre optimista. Su euforia desaforada me lleva a pensar que sólo una droga la mantiene así todo el tiempo, o sea que su visión positiva sobre todas las cosas y las situaciones no es de fiar.


Él, de mi lado derecho, me pesa más, siempre está derrotado, su barba de tres días me hace sentir que la depresión le brota por cada poro de la cara y no importa cuanto intente deshacerse de ella siempre le volverá a salir. Además es de los que usan mocasines con calcetines blancos, trajes sastre que me raspan la piel cuando se me recarga y un perfumillo barato. Con todo y su aspecto repulsivo es más sensato que la gritona del lado izquierdo.


Entre ellos no discuten. Ella cree que el respeto al derecho ajeno es la paz y nunca le cuestiona nada. Él por su lado cree que de nada sirve discutir,  para este desfajado todo está jodido ya de entrada. Pero que ellos no discutan no quiere decir que no cumplan con su papel de venir a verter sus opiniones sobre mis oídos. Pensaría que se odian pero por el contrario han aprendido a quererse.


A ella le gusta cantarnos Roxie, la canción que interpreta Renne Zellweger en Chicago. Se pone su traje de cabaret y me guiña el ojo. El otro que es un lujurioso de bajo perfil saca su mesita de plástico de la cerveza Corona, prende su cigarro y mueve su cabecita al ritmo de la tarola:


"...I'm a star! And the audience loves me! and I love them, and they love me for loving them , and I love them for loving me, and we love each other, and that's because none of us got enough love in our childhoods"


Ella está en el top de su performance mientras el vendedor de enciclopedias saca una de esas sonrisotas que nunca tiene y aplaude arítmico. Yo me río también y no entiendo de dónde me viene la risa. Sólo la cheerleader que conoce esas drogas sabe cuánto tiempo nos va a durar la felicidad.


Test de Rorschach

sábado, 12 de marzo de 2011

Estas flores... no son de mi jardín

El sol se fue quién sabe a dónde pero parece que lejos, a iluminar bosques verdes y no este pinche lugar sin flores. Se fue y me dejó en este colchón inflable que cada día va perdiendo solidez y que además no pienso inflar, voy a dejar que se hunda hasta que mi cuerpo toque el piso. Léelo como metáfora o lo que quieras, a mi no me importa. Ni me va a doler más ni me va a doler menos y al mismo tiempo sí...

Y ya que mi cara sienta el frío del parquet en la madrugada que venga mi perro a lamerme. Él que siempre atiende a su instinto y es un salvaje hecho y derecho me puede venir a dar lecciones de humanidad.


viernes, 14 de enero de 2011

jueves, 13 de enero de 2011

Estás viendo y no ves

...mira, ahí está Juan otra vez recogiendo madreymedia.
-Déjalo, ya me dijo la doctora que es normal.
-¿Qué doctora?
-Una psicóloga del IMSS. Es que de la escuela me lo mandaron a la clínica que porque tenía actitudes antisociales. Pero ya lo vio la doctora y dijo que lo dejara expresar su enojo y su soledad para que despúes no se vuelva raro y sin amigos. Dijo ques es normal que esté así porque se fue el papá.
-¿por ese hijo de su puta madre? quién lo va a extrañar al cabrón, y que mamadas eso del psicólogo ¿no? a ese niño lo que le hace falta son unos chingadazos para que se desapendeje. Me cae que a estos pinches escuincles de hoy todo les afecta. Mírame a mi, cómo me trató la vida desde siempre y veme ahora, sin pedos, relajada. Sin resentimientos.

G de gato


Nunca me hice del rogar, es que estaba en otro plano de la existencia y lo malinterpretabas. Estaba tan metida en mis locuras que no podía escuchar lo que me contabas. Un día fuimos lejísimos. Me convenciste de ir a desayunar al sur de la ciudad. Era la época en la que no teníamos ni coche, ni moto. Yo ni bici tenía.

Era domingo y entramos a un restaurancito equis. Yo llevaba un montón de fotos mías, ya no me acuerdo cuál era la intención pero las estuvimos viendo un rato durante la sobremesa. Algo se celebraba ese día. Afuera entre el parque y el restaurancito equis pasó una peregrinación de chinelos bailando “el brinquito”.

Casi no me acuerdo de qué hablamos ese día pero sí recuerdo que te enojaste cuando me fui. Iba a tomar una cerveza con Mariana y tu querías seguir platicando. Después pasaron muchos días en los que yo estaba muy contenta viéndote hasta que todos los fantasmas del momento venían a arruinarme la fiesta.

Uno de esos días de caminar mucho por la ciudad sin habernos besado, ni abrazado, ni tocado, ni nada, cruzamos corriendo avenida Juárez y te agarré la mano ¿te acuerdas? Yo si porque ahí descubrí que yo no era la única con issues. Apenas llegamos a la banqueta me soltasté y yo podía imaginarte perfectamente huyendo.

Creo que ese fue el día que vimos la película de El Regreso, una de esas películas que deberían advertir, no se vea en la primera cita. Me acuerdó que a media película ya no podía contener las lágrimas, para las últimas escenas ya lloraba sin pena ni remedio y luego ya no sé si hasta te estaba  apretando la pierna de la tristeza que sentía.

Fue ese también el día que no viste la final de Lakers vs Nicks por besarme por primera vez.





martes, 11 de enero de 2011

En los tiempos del cólera

Cuando regresé de Haiti una de las cosas que más me preguntaban era que si estaba triste por ver como viven allá. Por ahí alguien sugirió incluso que lo hablara en mi sesión de psicoanálisis, no fuera a tener pesadillas. Llegué a la conclusión de que o mi capacidad de bloqueo es admirable o cada quien sus parámetros.

Porque sí están jodidos mal, sin educación, sin hospitales, en una tierra que en pleno caribe no da ni un limón. El turismo obvio nada de nada y como plus los cientos de ong´s que no dejan de llegar.

Desde que me subí al avión de NY a PaP supe que iba a ser un viaje. Ochenta por ciento de los pasajeros pertenecian a una organización cristiana, todos sonreían exageradamente en los pasillos, con sus uniformes de camisas amarillas, se abrazaban y se bendecían con entusiasmo de salvadores, de miedo la cosa. Yo me fui con los ojos cerrados ya desde ahi, como de costumbre sin poder dormir.

Como de parodia, en el aeropuerto de Puerto Principe había un grupo de 4 músicos tocando canciones típicas de Haiti y vestidos muy ad hoc para darte una bienvenida bien caribeña, pero apenas salí, el caribe se me volvió un desierto gris y olvidado. Después esa percepción se iba a transformar todo el tiempo,  iba y venía entre el bien y el mal, entre lo lindo y lo horrible, entre el quite interesting y el ya sáquenme de aquí.

Primero puro afroamericano hablando este criolle, que si no sabes francés ya te chingaste. Tienes suerte como mexicano si te encuentras con alguien que aprendió algo de español en República Dominicana. Los niños son bien bonitos, lo más bonito, lo único bonito, yo si saqué la cámara de fotos y con la pena. Me gustaba verlos posar super hip-hoperos.

 
                                                            niño bonito

Con ayuda de Reggy nuestro traductor y my new best friend de ese momento,  un niño me dijo su nombre, su edad y que se moría de hambre. Ahi se acabaron las ganas de las fotos. Y es que la imagen de los niños en los puros huesos con grandes barrigas se me conectó con un trauma anterior, los veinte años que mi mamá me arruinó la comida diciñendome, mira, acábatelo, que ve a los niños en África, que no tienen que comer. Obvio no sabía de los haitianos.

Las mujeres ahi, y que quede claro que sólo ahí, son bien raras, o se están haciendo rastas las unas a las otras o se están gritando en el mercado o se rien de ti, bueno se reían desquisiadamente de mi cuando me acercaba a grabar. Nunca entendí y Reggy siempre me dijo, se rién contigo. Ajá.

No se tenía que ir a ningun lugar en especial para grabar las condiciones insalubres que iban a hacer que el cólera se expandiera rapidamente. Todo Puerto Principe era un caldo de cultivo. Fuimos a un mercado y apenas empezamos a caminar entre los puestos yo le empecé a rezar a mi sistema inmune. Las verduras en el piso a lado de la basura y sobre el lodo,  la parte de las carnes era para set de Tarantino, sin refrigeración en ese calor, un olor de sangre de días mezclado con la fruta pasada, todo flotaba con ese vaporcito caibeño. Me sentí como un gringo se debe sentir cuando ve comer a la gente  tacos de suadero afuera del metro. Ya quisiera ahi esos tacos.

Un par de noches fuimos a cenar a un restaurante muy nice en Petion Ville, barrio rico de Haiti  La comida no daba el miedo que provocaba todo aquello que no fuera importado y empacado al vacío. Había más viariedad que las papas y el arroz que comiamos a diario en la oficina. Era un restaurante limpio, con música y velitas. Me sentía en otro lugar cuando ibamos. Era un respiro de todo lo que había afuera.

Tambien sentia ese respiro en el Giant, el supermercado que tenía de todo, hasta aire acondicionado.
Por cierto que un dia conocí a dos mexicanos ahi. Estaban en el área de las salsas y no había nadie más en el pasillo. Supe que eran mexicanos cuando vi que discutían sobre cuál salsa sabría más parecido a la Valentina y los entendí perfecto.

Asi pasaron diecisiete días, unos de relajación sentada viendo las noticias en la tele de la oficina, que también era casa, o en el balcón viendo a los niños jugar en el campamento.  Hubo otros días de los cuales todavía me quejo.

Había que seguirle la pista al cólera asi que fuimos a Cite Solei. Cómo el barrio mas pobre de lo pobre del continente podía tener un nombre tan lindo. Pero eso era típico para mi en Hati, veía cosas lindas de la gente, de sus risas, de cuando bailaban y platicaban pero todo se arruinaba cuando hacía zoom out.

La cosa es que fuimos a ese barrio que era lo más jodido, en ves de perros había puercos husmeando en la basura y claro que no tengo nada en contra de los cerditos. Vi a una mujer vendiendo elotes en la banqueta, de repente se paró, caminó un metro hacia atrás, se puso en cunclillas, hizo pipi y volvió caminando lentamente a atizar el fuego del comal. Cuando veíamos esas escenas siempre alguien del crew salía rápido con una frase como de are you ready for lunch? y es que si no nos reíamos nos poniamos a llorar.


Lady que no tiene la culpa de que no haya wc
Lady que no tiene la culpa de que no haya baños
Después llegó Tomás, el bendito huracán que por piedad se volvió tormenta tropical al llegar a la isla. Ese día fuimos a Jacmel, una ciudad  en la costa. Breakingnews. Íbamos a grabar el momento en que Tomas impactaba. Como pocas veces me enojé a nivel de sindicalizado explotado, de freelance que se repité una y otra vez que debio estudiar psicología y dedicarse a hacer tests de personalidad, de esposa que jura que de regreso en México se vuelve ama de casa y que la mantengan como puedan.


Odié trabajar en eas condiciones mojadas, sucias, calurosas, pegajosas y jodidamente jodidas. Estaban desacampando a un grupo de haitianos para llevarlos a un lugar más seguro. Estaba oscuro como la mayor parte del tiempo porque no haya casi nadie goza de servicios de electricidad. La lluvia no paraba, apenas y se podía grabar y además, además no tenía un raincover en forma para la cámara sino algo improvisado.

En medio de la lluvia, el lodo y mujeres cargando a sus bebés subi a al camión que los llevaria a una escuela para pasar la noche de la tormenta. El infierno -caribeño- empezó cuando cerraron la puerta del camión. No había ventilación, prendí la cámara y con decir que el lente se empañó en menos de dos segundos queda claro el nivel de humedad que había dentro. El olor, el calor y el haitiano que tenía prensado en las piernas para que no me cayerá en el camino, mmmh. De fondo sonaba un reggae feliz y eso era como el top de la locura del momento.

Pero hasta ahí todavía era locura de la sana, de la que todavía me da risa. Después el camión se paró, no se veía nada hacia afuera. Nadie hablaba inglés ni español y el vapor seguía y ya ni como aguantar la respiración. Yo preguntaba que cuánto faltaba para llegar y el haitiano me hacia entender que una hora. Iba todo tan apretado que no me podía sacar el celular del pantalon. En el camión iban sólo mujeres y bebés. Durante el camino iban tan tranquilas, como si las estuvieran llevando de paseo a la alameda y no a un refugio en medio de la tormenta. Yo ya metida en la paranoia interpretaba esas miradas y sonrisas que me echaban tan pasivas como una invitación de "anda amiguita, chíngate con nosotras un ratito,  para que veas que así es la vida aqui".

Al fin pudé sacar mi celular y le marqué al productor, -dónde están, cuánto falta, me asfixio-. Estamos estacionados aqui atrás del camión, ya llegamos desde hace rato, por qué no te has bajado, dijo bien tranquilito. Joder. Cuando abri la puerta del camión, respire profundo para luego ir a meter los pies a un charco hondo hondo, estaban inundadas las calles.

Grabamos un rato y volvimos al hotel. Más noche se me pasó el coraje mientras me tomaba una Prestige, la otra cosa buenisima de Haiti, la cerveza clara con estampa roja y verde. Al otro día volvimos a nuestra casa en Puerto Príncipe.

Yo tenía un aprecio particular por la casa en la que vivíamos, mi cuarto me daba una paz de spa, de templo de monje tibetano.  Era una habitación con cama matrimonial, con baño y regadera. Tenía agua caliente, un ventilador y un closet, asi como deben tener esos monjes, seguro.  Cómo no me iba a sentir en un spa o en un palacio cuando volvía de caminar en los campamentos inmensos, en los mercados inmundos, en las calles de Puerto Principe. Siempre dormía profundamente y amanecía bien descansada, menos un día.

Eran como las cuatro de la mañana cuando abri los ojos. Empezaba a distinguir las formas en la oscuridad cuando escuché unos cantos. La planta generadora se había apagado, asi que se oía todo con claridad, cantaban en criolle.  Era dos de noviembre y allá también celebran el día de muertos. En plena oscuridad, el campamento hacía su misa y yo en vez de dejarme llevar por el arrullo, comencé a entrar en un malviaje total, sentí que estaba expuesta, que Haiti me iba a comer, terminé en ataque de claustrofobia ¡estoy en una isla! de gente que hace cosas diferentes, a la que no entiendo y que en cualquier momento explota por que no hay mal que dure cien años ni cuerpo haitiano que lo resista.

No supe en qué momento me volví a dormir.

El stalker

Todos los que conocieron a Mezcal saben que si hubiera podido hablar habría pedido la paz del mundo. Ya pasaron casi tres meses desde que se fue y nada me había hecho darle tantas a vueltas a su ausencia como un perro que apareció hace un par de noches.

Alán y yo veníamos de una cena. Ese día habíamos llevado el coche al taller así que llegamos en taxi y tuvimos que entrar por la puerta principal. Yo estaba abriendo cuando escuché que Alán dijo: ven güero, del otro lado de la calle oscura vino corriendo un perro.

Era un perro mediano, cruza de muchas cosas, con pelo blanco, café y amarilo. Apenas llego hasta nosotros se sentó y nos miró profundamente moviendo la cola. Después de revisar si traía placa, el perro se tiró al piso para hacerce "el muertito". Hacía un frío y era casi la una, Alán y yo nos veíamos con cara de qué pedo con este perro.

El perro estaba haciendo el show de su vida, o moría de hambre o se había escapado de un circo pero nos veía con cara de necesito ayuda ¡ahora!

Todavía tenemos todo lo de Mezcal, incluyendo la comida. Metimos al perro al patio, fuimos por croquetas al tercer piso y cuando bajamos al estacionamiento el perro ya se había metido a la casa de Mezcal. Cuando servímos las croquetas empezó a comer, si moría de hambre y de sed.

Lo dejamos comiendo y nos fuimos a dormir. A los 20 minutos empezó a rascar la puerta. Además de comida y techo quería entrar a la casa. Alán le dijo que se callara desde la ventana y así fue.

A las cuatro de la mañana me despertó un aullido, luego siguió otro y luego otro, parecía que lo estaban matando. Mi primer pensamiento y además maternal fue, le cayerón mal las croquetas. Alán volvió a la ventana para callarlo. Al final bajó para sacarlo, tal vez el perro se sentía ajeno a este lugar. Yo aunque quería sacarlo también no me atreví a bajar para después no sentir culpa. Me quede viendo desde la ventana.

El perro traía pila como para correr un maratón, le movía la cola a Alán con entusiasmo de que lo llevara a pasear. Alán le pidio que se fuera, lo acompañó umos diez metros y cuando dejó de seguirlo se regresó a dormir.
A las ocho de la mañana me volví a despertar, el perro estaba rascando la puerta principal dos pisos abajo. Ahi lo empezé a llamar el Stalker. Me volví a dormir. Cuando despertamos mñas tarde el perro se había ido. Desde ahi desapareció, preguntamos a los vecinos si lo han visto y nada.

Ahora todos dicen que era el espíritu del Mezcal que nos vino a dar un último adios  pero mi perro que sabía lo miedosa que soy jamás me haría una cosa asi. Poseer a un perro y venirnos a robar el sueño. Pero si ya voy a pensar en esas cosas de ultratumba prefiero creer que el Mezcal que era un santo, un Elvis de los canes, se encontró por ahi perdido al Stalker y le aconsejó que si moría de hambre nos viniera a buscar porque seguro lo íbamos a ayudar. Como sea a mi me dan muchas ganas de llorar.

                                                                                                                                        Mezcal y yo en Oaxaca, 2009